martes, 21 de noviembre de 2017

EL DELITO DE REBELIÓN

Acueducto (A Cidade. Borbén/Fornelos)

Traeremos aquí una interesantísima colaboración de Federico Cantero Núñez, hoy Notario y otrora miembro del cuerpo Jurídico-militar, sobre el Delito de Rebelión. Pocas voces más autorizadas: Su artículo en la Revista Española de Derecho Militar, nº 39, Ene/Jun 1980, fue citado más de una decena de veces en el tratado de Derecho Penal, parte especial de Rodríguez Devesa (edición 1983); y lo fue también por la defensa en el Juicio al “golpe de los coroneles” (para los babys: la “rebelión” siguiente a la del 23-F) y, muchas de sus afirmaciones sobre la reforma del delito por ley 2/1981, aunque hechas hace más de treinta años, aún no han prescrito: “(la reforma)…tiene su causa en los acontecimientos vividos el 23 de febrero (de 1981) y pretende evitar –en la medida que una ley puede hacerlo- la repetición de acontecimientos semejantes…”; “La gravedad de las nuevas penas parece a todas luces excesiva… Las leyes han de estar dirigidas para la generalidad y no para un caso concreto que, por serlo, es como tal irrepetible”; “Dudamos mucho de la eficacia preventiva e intimidatoria del castigo en el delito de rebelión. Quien… ejecuta una rebelión, nunca mira atrás y tiene su norte puesto en la victoria”.
Un gran diario nacional en su edición de 14 de abril de 1.984, recogía el informe del defensor militar -que glosaba a Cantero-, en relación al “Golpe de los coroneles”: “Según autorizadas opiniones (la nueva ley) fue redactada por unos diputados en los que persistía el efecto emocional… elevaron la pena mínima de seis meses a doce años… el teniente auditor don Federico Cantero encuentra el incremento excesivo, contrario a la tendencia moderna…”
Los lectores de Derecho de Galicia aprovecharán muy bien su tiempo leyendo esta autorizada y amena colaboración.
J.Millot



EL DELITO DE REBELIÓN.
Por Federico Cantero Núñez.
Los acontecimientos que han precedido y seguido a la Declaración de independencia de Cataluña y la aplicación por parte del Estado del artículo 155 de la Constitución traen a la actualidad el delito de rebelión.
El grave error del legislador a la hora de tipificar y regular este delito, es hacerlo con el pensamiento puesto en la última rebelión producida o fracasada. Lo que el legislador no piensa es en que la siguiente vez que se intente seguro que poco se parece a la anterior.
El delito de rebelión o su proposición o la misma conspiración para la rebelión suelen ser acontecimientos históricos y afortunadamente, desde la implantación de la democracia, sólo recordamos la operación Galaxia en 1978 en plena transición y en la que la sentencia condenó al Teniente Coronel Tejero y al Capitán Sáenz de Inestrillas  como autores de un delito de conspiración y proposición para la rebelión. Posteriormente se produciría el conocido delito consumado de rebelión del 23F.
Nada más producirse el Golpe del 23F se aprobó la Ley Orgánica 2/1981 de 4 de mayo que reformó el Código penal (rebelión común) y el Código de Justicia Militar (rebelión militar). La celeridad fue tal que la Ley no contiene ni Exposición de motivos, aunque es obvio que tiene su origen fáctico en los acontecimientos que los señores diputados vivieron en sus carnes la tarde noche del 23 F. Esta Ley del Gobierno de Calvo Sotelo fue conocida como Ley de defensa de la democracia y se aplicaría al llamado Golpe de los Coroneles (Muñoz Gutiérrez y Crespo Cuspinera) previsto para el 26 de Octubre de 1982 y que sería abortado en vísperas de las elecciones que llevarían a Felipe González a la presidencia del gobierno.
Con posterioridad, la aprobación del Código Penal Militar de 1985 que sustituyó al Código de Justicia Militar, empezó el proceso de desmilitarización de la Rebelión y así el artículo 79 sólo la contempló para tiempos de guerra. La desmilitarización del delito es total en el nuevo Código penal militar aprobado por la Ley 14/2015, de 14 de octubre, que sencillamente lo deja extramuros del Código penal castrense, salvo caso de conflicto armado internacional (art 9.b).
En la actualidad sólo existe una forma de rebelión y es la regulada por el Código penal de 1995, cuya mayor inconsistencia radica en que después de la tipificación del delito, al que se le añadió dentro de los elementos objetivos del tipo la “violencia”,  el resto del articulado, aunque no excluye a los civiles, en el fondo parece estar pensando  en una rebelión auténticamente militar “jefes principales”, “mando subalterno”, “combate entre las fuerzas de su mando y la autoridad legítima” (son expresiones contenidas en el artículo 473), “El militar que no empleare los medios a su alcance para contener la rebelión…”(leemos en el 476) . Desde luego lo que no parece estar en la mente del legislador es que la propia autoridad legítima e institucional se alce para perpetrar un delito de rebelión. Parecería poco probable la consumación de un delito de rebelión sin fuerza armada…. Y tampoco parece pensar en la rebelión cuántica, que puede ser y no ser al mismo tiempo y en las que los supuestos delincuentes están más atentos a su defensa frente al ordenamiento jurídico al que quieren sustraerse que en la propia consecución de los fines supuestamente pretendidos. Como se comentó en aquel entonces (*) “quien propone, conspira o ejecuta una rebelión, sea militar o común, nunca mira atrás y tiene su norte puesto en su victoria”. Esta circunstancia dista mucho de producirse en los comportamientos de los nuevos “rebeldes” catalanes.
   
(*)“Consideraciones en torno a la Ley orgánica 2/1981, de 9 de marzo (recte de 4 de mayo) en materia de rebelión y rebelión militar”, en REDM, nº 39 (en-jun. 1980), publicado en 1982 por Federico Cantero Núñez.                                                                        


Jacques, un escribidor bulímico, no se resiste a terminar sin añadir una coda de su cosecha:

El derecho penal tiene un carácter, por una parte, preventivo; por otra, educativo: su fin es mejorar la sociedad. Pero, cuando Leviatán asoma, las mentes asustadas leen lo que no está escrito: la pena tiene que ser una retribución del mal; y, siendo el mal absoluto, la pena debe ser absoluta. El que tenga un oído fino habrá captado que nuestros paisanos gallegos tienen su versión del prusés: es la destrucción del Estado español. Nadie duda que después de Cataluña vendrían Navarra, País Vasco, Baleares, Canarias, Valencia…: La nueva Yugoslavia. Por fin en algo están de acuerdo “las dos” Españas: para unos, es una desgracia la desintegración del País que engendró un continente, América, al que dio lengua, identidad, derecho, costumbres, religión, total na, como dirían en La vida de Brian. Para otros la verdadera catástrofe radica en la pérdida de la pensión y la sanidad de lujo; lo dicho, las dos: don Quijote y Sancho. Estoy seguro que esta tensión entre la cabeza o el corazón está instalada también en las mentes de nuestro poder judicial. La gran interrogante es si lanzar o no la bomba atómica, por otro nombre “delito de rebelión”: el de los veinticinco años a la sombra. Su aplicación al caso dependerá de que se aprecie o no el elemento de “violencia”, definitorio de este delito. ¿Será bastante el cerco a la Consejería de Economía; la retención de la comitiva judicial y de la Guardia Civil; el destrozo ultrajante de tres vehículos policiales… con intervención de dirigentes del prusés? ¿Las posibles órdenes de abstención a los mosos, aumentando el desamparo de mucha gente? ¿Los sabotajes a los alojamientos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado?
De lo único que Jacques está seguro es de que, a día de hoy, ya se ha producido esa etapa del despegue de un avión en que el piloto dice: “¡V-1!” “¡Rotation!”. Ya no hay vuelta atrás. La Justicia no negocia.

Nuestros jueces y fiscales están ante la mayor prueba de  sus vidas.
J.Millot

 Creo que ruta de la Fraga del río Barragán o de A Cidade es la más espectacular y cuidada que ofrece nuestra tierra. Si empieza entre cascadas y uno de los mayores bosques caducifolios de Europa, termina en cierta ciudad misteriosa, abducida por la selva, fechada a caballo de la edad de Hierro, los romanos y el medioevo: casas tapizadas por la moqueta verde del musgo, canalizaciones y el acueducto que encabeza este post: algo entre la Galicia tópica de la magia y el esoterismo e Indiana Jones. Para decantarse por lo gallego, mejor terminar con un cocido en casa Besadío.

   

jueves, 16 de noviembre de 2017

¿QUÉ SIGNIFICA "LEGAR" LA LEGÍTIMA?

Mariposa de Iguazú (foto Mercedes Rajoy)

Consulta pública al "Formulario de Contacto" adjunto: ¿Que significa legar la legítima al hijo al que se reconoce? ¿Quiere decir que tiene derecho a algo por legítima y a algo más por legado?

Respuesta:

En Galicia los hijos o descendientes de hijos premuertos son acreedores de un cuarto del valor líquido de la herencia es decir, deducidas las deudas: eso es lo que significa la palabra “legítima”. Si son varios, repartirán entre ellos el cuarto. Los legitimarios no son herederos, o sea continuadores de la persona y bienes del difunto: son acreedores, alguien a quien se le debe algo: como si el difunto tuviera una póliza con Abanca. E igual que Abanca no interviene en la herencia, los meros legitimarios tampoco. Pero tienen derecho a cobrar, aunque ni siquiera es preciso que sea con dinero de la herencia: sirve igual si el heredero se lo saca del propio bolsillo. La deuda se puede dejar pagada "en vida" y, si no se hizo, se pagará "en muerte" por los continuadores de la personalidad del difunto que son sus herederos.

Cuando a un hijo se le deja nada más que la legítima se dice que está "reducido" a la legítima.

¿Cómo se hace para dejar a un hijo reducido a la legítima “en muerte”? ¿Hace falta dejarla de algún modo? La Ley (240LG) dice que la legítima es un derecho que se recibirá del causante “por cualquier título”. O sea que no existe una forma predeterminada. Los medios más habituales de referirse a la "reducción a la legítima", son:

* No decir nada. El testador puede poner con intención: "Me llamo Manuel y tengo un hijo llamado Juan. Instituyó herederos a mis sobrinos Pedro y Pablo". Aunque Manuel no diga nada, Juan es acreedor de un cuarto (a pagar por Pedro y Pablo), porque su derecho nace de la ley, no del testador.
**Someterse a la ley: "Me llamo Manuel, reconozco a mi hijo Juan el crédito legitimario que la ley le concede, e instituyo herederos a mis sobrinos Pedro y Pablo". El efecto es el mismo: Juan es acreedor de un cuarto y da igual que reconozcas la ley como que no: no puedes conducir a 140 por hora aunque discrepes del Código de Circulación.
***Legar la legítima: "Me llamo Manuel, reconozco por hijo a Juan al que lego la legítima e instituyó herederos a mis sobrinos Pedro y Pablo". La consecuencia es la misma: Juan es acreedor del cuarto a pagar por Pedro y Pablo. El legado es una especie de donación que te hace el testador y en este caso Manuel, muy generoso, ha regalado a Juan aquello a que por ley tenía derecho y daría igual que no le hubiese regalado.

No, el “legado de legítima” no implica ninguna ventaja adicional. Es una costumbre, como si el difunto en el fondo te dejara algo.

****Instituir heredero al legitimario. ¡Esto es distinto! En tal caso Juan, como heredero aunque lo fuese de un cuarto, sería continuador de la personalidad de Manuel, tendría derecho a intervenir en la partición del caudal y a que se le adjudicasen bienes de la misma naturaleza, calidad y especie que a los herederos Pedro y Pablo. Pero esto no es muy habitual, pues si reduces a alguien a la legítima no sueles querer que ande por el medio y no tendría sentido nombrarle heredero.


En resumen, si se lega la legítima al hijo que se reconoce y se nombran herederos a dos sobrinos, estos últimos heredan y continúan la persona del difunto pero le deberán al hijo la cuarta parte del valor líquido de la herencia.


¡Ojo!: aquí nos referimos a testadores gallegos. Los derechos que los diversos países conceden a los hijos, son de lo más variopinto. Por ejemplo:

-Ninguno: En el Reino Unido, USA y, en España, en parte de Álava y Navarra, los hijos no tienen ningún derecho en la herencia de los padres.

-Acreedores (a menudo de un cuarto): Galicia, Cataluña…

-Herederos, forzosos, a menudo de dos tercios.-Tres palabras importantes cada una: “herederos”, “forzosos” y de “dos tercios”: Madrid, Castilla-León, Asturias… Por eso es muy importante saber si el testador es de Becerreá o de Ponferrada. El paso de Piedrafita es fundamental. 

martes, 14 de noviembre de 2017

El NIF/NIE

Arousa desde la cumbre del Lobeira: Valle Inclán escribió aquí Romance de Lobos

Consulta a formulario de contacto: ¿Es necesario el NIF/NIE para otorgar una Renuncia de herencia? ¿Puede el heredero aceptante adjudicarse los bienes si el renunciante no consignó el NIF/NIE?

Respuesta:


En relación a su consulta es pertinente la consulta vinculante a la Dirección General de los Tributos que le transcribo a continuación:



Consulta Vinculante D.G.T. de 15 de diciembre de 2009


 RESUMEN:


Un no residente renuncia a una herencia ante notario de forma pura, simple y gratuitamente. ¿A efectos de la identificación del no residente debe aportar el número de identificación de extranjeros (NIE) o basta con presentar el pasaporte?


Órgano:


SG Tributos


Normativa:


Ley 58/2003 Disposición adicional sexta.- Real Decreto 1065/2007


Descripción de los hechos:


Un no residente renuncia a una herencia ante notario de forma pura, simple y gratuitamente.


Cuestión planteada:


¿A efectos de la identificación del no residente debe aportar el número de identificación de extranjeros (NIE) o basta con presentar el pasaporte? 


Contestación completa:


Un no residente renuncia a una herencia ante notario de forma pura, simple y gratuitamente, 


¿A efectos de la identificación del no residente debe aportar el número de identificación de extranjeros (NIE) o basta con presentar el pasaporte? A la vista de la consulta, en la medida en que el consultante expresa la cuestión en relación al NIE, se supone que el no residente coincide con una persona física de nacionalidad no española. De tal suerte, que la contestación a la consulta se centra en la hipótesis de que la persona física que ejercita la renuncia a la herencia sea una persona física de nacionalidad extranjera.


La disposición adicional sexta.1, párrafo primero de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, (BOE de 18 de diciembre), (en adelante LGT), establece que:


"1. Toda persona física o jurídica, así como las entidades sin personalidad a que se refiere el apartado 4 del artículo 35 de esta Ley, tendrán un número de identificación fiscal para sus relaciones de naturaleza o con trascendencia tributaria.".


Por otro lado, el artículo 18.1 del Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gestión e inspección tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicación de los tributos aprobado por el Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio, (BOE de 5 de septiembre), (en adelante RGAT), establece que:


"1. Las personas físicas y jurídicas, así como los obligados tributarios a que se refiere el artículo 35.4 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, tendrán un número de identificación fiscal para sus relaciones de naturaleza o con trascendencia tributaria.". 


El RGAT en su normativa distingue a efectos de la regulación del número de identificación fiscal (NIF) de las personas físicas entre nacionales y no nacionales. En la medida en que la hipótesis de la consulta es que el renunciante tiene una nacionalidad no española es de aplicación el artículo 20 del RGAT que establece que: 


"1.Para las personas físicas que carezcan de la nacionalidad española, el número de identificación fiscal será el número de identidad de extranjero que se les asigne o se les facilite de acuerdo con la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, y su normativa de desarrollo.


2. Las personas físicas que carezcan de la nacionalidad española y no dispongan del número de identidad de extranjero, bien de forma transitoria por estar obligados a tenerlo o bien de forma definitiva al no estar obligados a ello, deberán solicitar a la Administración tributaria la asignación de un número de identificación fiscal cuando vayan a realizar operaciones de naturaleza o con trascendencia tributaria. Dicho número estará integrado por nueve caracteres con la siguiente composición: una letra inicial, que será la M, destinada a indicar la naturaleza de este número, siete caracteres alfanuméricos y un carácter de verificación alfabético.


En el caso de que no lo soliciten, la Administración tributaria podrá proceder de oficio a darles de alta en el Censo de Obligados Tributarios y a asignarles el número de identificación fiscal que corresponda.".


En consecuencia, el renunciante deberá aportar el NIE o bien, el número de identificación fiscal asignado por la Administración tributaria en virtud del artículo 20.2 del RGAT.


Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.





            Lo aconsejable es que soliciten el NIE/NIF del renunciante lo que pueden hacer tanto en el Consulado como en el Ministerio del Interior español (policía): es un trámite sencillo que consiste en cumplimentar el impreso X-15 y adjuntar fotocopia del pasaporte (enlace). También se puede otorgar poder al “de aquí”, en cuyo caso basta obtener un NIF en la Agencia Tributaria (sin NIE) para extranjeros que no realicen actividad económica en España.
La persona heredera (el no renunciante) podrá alegar así el NIE/NIF del renunciante en cualquier documento público o privado que precise; en particular en la liquidación del Impuesto de Sucesiones.

La falta de NIE no es una causa que impida heredar: solo es un trámite burocrático.


martes, 7 de noviembre de 2017

¿ES NECESARIA LA SENTENCIA DE DIVORCIO PARA ESCRITURAR?

SANTO CRISTO DE OURENSE. Todas las semanas pasa un peluquero a cortarle el pelo, la barba y las uñas.

Pregunta pública a "Formulario de Contacto": ¿Es necesaria la Sentencia de Divorcio para el otorgamiento de escrituras por parte de una persona divorciada?

Respuesta: Es un hecho universalmente admitido que el notariado es un cuerpo de un alto perfil técnico. Si un notario te pide cierto documento significa que es necesario, o la transmisión fracasará sin remedio en Hacienda y/o en el Registro. El fedatario a cargo es el que tiene a la vista todos los hilos.
Dicho lo cual, que es lo importante, vamos con unas cuantas ideas generales en plan divulgativo,  como es el objetivo de este blog:
---El estado civil se acredita diciéndoselo al notario de viva voz. Si dices “casado”, el notario escribe “casado”; si dices “soltero”, el notario escribe “soltero; si dices “divorciado” el notario escribe “divorciado”, etc. El notario no puede ni debe pedir ninguna prueba, acta de matrimonio, sentencia de divorcio, etc. ¿Te parece inseguro el sistema? Pues no te lo parecerá tanto si piensas que estás ante un documento público y si mientes puedes acabar en prisión por delito de falsedad. 159 R.N.
---Aunque un piso pertenezca a uno sólo de los esposos, por ejemplo por herencia, hace falta el consentimiento del otro para venderlo o hipotecarlo, si ese piso constituye el domicilio familiar. Ello es lógico, pues el juez de un divorcio puede adjudicárselo “al otro” (al no dueño), sobre todo si le asigna la custodia de los niños. Por eso, para vender una vivienda heredada por quien declare al notario que está “casado”, hace falta una de dos cosas: o el consentimiento del esposo/a o la declaración en escritura de que “no constituye domicilio conyugal”, también bajo pena de falsedad. 1320CC.
Claro que si declara que está “divorciado” y la finca es hereditaria no hace falta el permiso del ex-cónyuge. Y el notario no pide pruebas ni de si estas casado ni de si estas divorciado.
---¿En qué casos puede ser necesaria una Sentencia de Divorcio? (O una escritura, vamos, porque uno también puede divorciarse ante Notario).
A lo largo de mi experiencia he visto varios, pero seguro que existen muchos más:
-Por ejemplo, para desmentirte a ti mismo. En el momento de la escritura de compra dijiste al notario que estabas “casado”, pero en realidad estabas “divorciado”. No necesariamente por maldad, sucedía a menudo en la época en que el divorcio era un tabú en España. Para instar la rectificación registral hará falta un Acta de Notoriedad con presentación de pruebas: la básica es la sentencia de divorcio, apostillada si es extranjera, ya que puede haber perjuicio para terceras personas.
-Por ejemplo, para inscribir la propiedad a tú nombre, ya que la Sentencia de Divorcio es un título en si misma. Presupuesto es que la propiedad estuviera inscrita a nombre de marido y mujer, por ejemplo por compra, y que el divorcio la adjudique a uno sólo de ellos.
-En ambos casos me refiero a bienes gananciales  o que sean de propiedad compartida de marido y mujer; y que sea preciso modificar ese estado.
-Si hablamos de un bien heredado por una persona divorciada, lo único que se me ocurre es que el interesado/a divorciado se haya declarado al notario que instrumentó la herencia como “casado” (por lo que sea) y que el bien, aun siendo hereditario, se haya ganancializado porque en la escritura de herencia haya habido compensaciones en metálico. Habría que demostrar, no que estás divorciado/a ahora (basta decirlo), sino que ya estabas “divorciado/a” cuando dijiste que estabas “casado/a”
Lo más seguro es dirigirse al Notario a quien se confíen los papeles. Su solución será la correcta. Y además, de lujo.

lunes, 6 de noviembre de 2017

LOS HIJOS NO SON HEREDEROS (SI NO QUIERES)

Dramatización lacrimógena, montaje alucinante. Entre El Guardaespaldas y éste, Jacques te aconseja éste.

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Lugo 226/2017 de 6 de Julio viene a remachar el viejo principio: Los hijos (en esta palabra, incluyo los descendientes de hijos premuertos) no son herederos, si no los nombras como tales; lo que son es acreedores ordinarios; algo bien distinto. Su posición es parecida a la de un Banco al que el fallecido debiera algo. E igual que el Banco acreedor de una póliza no puede pedir la Partición de la herencia (es decir el inventario de bienes, avalúo, la liquidación, fijación de haberes y adjudicación correlativa de bienes), el hijo, por el hecho de ser hijo, tampoco. Es la clásica diferencia entre el derecho castellano que dice que “son herederos forzosos… los hijos,  807CC”; y el derecho de Galicia, que dice que “son legitimarios… los hijos… el legitimario será considerado como un acreedor, 238 y 249LG”.  En el caso juzgado por la Audiencia de Lugo el causante había señalado a dos nietos un par de pisos en pago de su legítima (que estos estimaron un pago insuficiente): aun así, la Audiencia estimó que no podían intervenir ni pedir la Partición porque no habían sido nombrados herederos. Traeré aquí unas cuantas frases de dicha Sentencia porque da gusto (jurídico) de lo bien escrita que está:

“El causante tiene vecindad civil gallega y resulta de aplicación la Ley de derecho civil de Galicia y, en esta, se considera a los legitimarios como meros acreedores, careciendo los mismos de acción real para reclamar su legítima”.

“(Los legitimarios) no pueden solicitar la división judicial de la herencia, al carecer de legitimación activa, según la normativa expuesta”.

“La legítima conforme a derecho gallego, supone un derecho de crédito y otorga a su titular la condición de acreedor a todos los efectos legales, no a de heredero ni la de legatario de parte alícuota de bienes la herencia. Por ello, carece de legitimación activa para instar el procedimiento de división judicial de la herencia”.

“Sólo pueden pedir la división de la herencia los coherederos o los legatarios de parte alícuota”.


Y colorín…

lunes, 30 de octubre de 2017

DESHEREDACIÓN INJUSTA


Pregunta: Mis padres me han desheredado injustamente porque yo jamás les he insultado ni les dije una palabra más alta que otra. ¿Se anula el testamento? ¿Me corresponde una parte igual a la de mis tres hermanos. Si  no ¿Qué parte me toca?

lunes, 23 de octubre de 2017

MACROCONSULTA

Este fin de semana se han recibido 4 consultas al formulario de contacto. Recordaré la regla de que se responderán en público salvo petición expresa de privacidad (para evitar repetir lo mismo a otro consultante) y de forma lo más anónima posible. Las respuestas van por orden de recepción.

1ª consulta a “Formulario de contacto”: ¿Cuánto tiempo permanecen los documentos en una Notaría? Solicitud de una copia antigua.

Respuesta: Veinticinco años (25 años), luego se mandan al archivo del distrito que está a cargo de un notario “archivero” al que debes dirigirse, por ejemplo, si se trata de un documento de hace cuarenta años. Los de A Coruña ciudad se archivan en el Colegio, c/Arzobispo Lago,12, tlf. 981120481. Allí  te  informarán de cuál es el  Notario archivero de tu distrito que te expedirá un ejemplar auténtico de tu escritura, siempre que acredites interés legítimo. ¡Ojo! En aquellos tiempos no había informática: cuantos más datos puedas dar de la escritura, mejor. Por ejemplo, nombre del Notario y fecha.

2ª consulta a “Formulario de contacto”: Quiero vender una plaza de parking pero la tengo escriturada junto a una vivienda que compré en su día y que ya no poseo. En el Registro de la propiedad figura como que es mía. ¿Puedo venderla en esas condiciones?